martes, 16 de junio de 2015

Claridad entre las sombras

Ella descubrió que poseía áreas muy oscuras en su ser, hermoso y terrible momento cuando uno siente que por primera vez abre los ojos frente a aquello - que siempre lo tuvimos enfrente, pero la negación activaba sus artilugios de invisibilidad - y de golpe entendió todo. Todo.

Siempre tuvo el don de manejarse y contentarse con lo mínimo que le daban. Naturalizó la necesidad de mendigar atención, cariño, sostén, y porqué no, amor.

Pero recientemente Ella sintió que el "velo" se levantó y pudo ver todo claramente. Es muy loco como uno puede autoboicotearse, lo poderosa que es la mente. Increíble.

Ella siempre se siente sola por mas rodeada de gente que se encuentre. Porque vamos a ser claros, en el fondo, todos estamos solos. Todos.

Y son en aquellos momentos de claridad donde Ella termina sumergida en su oscuridad plena, si, paradójico, ¿no? Siempre oscila entre la luz y la oscuridad pero por mas que lo intente, siempre las sombras la atrajeron mucho más.

Es así que Ella transcurre el paso del tiempo sintiéndose ajena a todo y a todos. El tiempo pasa y nada cambia, nada.

Quizás el estar constantemente mendigando del otro las cosas que Ella siempre precisó, es lo que la lleva a amar las sombras. Quizás Ella nunca se quiso lo suficiente. Quizás la fricción logre llenar sus vacíos, aunque sea por breves instantes. Quizás el dolor la haga sentir viva. Quizás está cansada de todo y solo quiere paz.

O quizás no sabe nada en absoluto. Y eso, está perfecto.

viernes, 1 de mayo de 2015

It’s a temporaly high

Son de esos pocos momentos donde Ella se siente más sola de lo normal.  Es lo que se le genera luego de abrir los ojos y realmente percatarse de todo y, de quienes la rodeaban. Escuchar ciertas cosas, muy ciertas, pero no por eso, menos dolorosas era justamente lo que Ella precisaba.

Ella siente que muchas cosas se le “destaparon” y otras poco felices  fueron maquilladas bajo su tan conocida, y vieja amiga, negación. Sus últimas semanas son tres pasos hacia delante y cinco para atrás.

Paciencia, enojo, ansiedad, miedo, adrenalina, rebeldía, deseo, inocencia, obediencia, risas. Cada uno de estos “estados” conforman cada cuadrado de la rayuela en la que Ella se mueve en busca del final de la historia, del próximo capítulo, del destino del viaje en el que eligió embarcarse, en busca de su gran quizá’.

Alguien le dijo que toda elección tiene sus costos. Ella eligió y decidió no dejar de avanzar, dejando detrás todo aquello que solo tapaba varios vacíos. Todo era rejunte para intentar rellenar sus vacíos. Vacíos que llevan años haciendo estragos desde el silencio, en las sombras.

Verse por primera vez al espejo no es tarea sencilla. A Ella no le gustó lo que vio y quiere pulsar “reiniciar” y que todo vuelva a cero para evitar ciertos caminos que tomó. Siempre se manejó mostrándose frontal, segura e irónica hasta la médula. Con grandes dotes actorales nadie supo derribar los muros que levantó con el paso de los años. Hasta hoy.

Él llegó sin intenciones de irse, marcando su camino y siempre a la espera de que Ella agarre su mano, y lo siga. Le mostró nuevos horizontes, para Ella super ajenos y hasta maravillosos. No es un pasaje sencillo (o hasta placentero por momentos) para Ella. Pero Él llegó y encendió la luz, y las sombras se esfumaron.

Ella solo conocía otras realidades hasta que Él comenzó a presentarle y construirle una completamente nueva que con el paso de los días, le resultaba colorida, extraña por momentos pero sorprendentemente añorada.

Así fue que con pasos hacia delante y con retrocesos, Ella sintió que por primera vez alguien la veía a Ella, completamente a ELLA. Y después de eso, nada más importó.

Ella siente que la búsqueda terminó. Su gran quizá’ lo tiene enfrente. No necesita vagar para llenar vacíos, Ella está completa.


Y ya está en casa.

sábado, 4 de abril de 2015

Juego de miradas

Toco tu boca, con un dedo toco el borde de tu boca, voy dibujándola como si saliera de mi mano, como si por primera vez tu boca se entreabriera, y me basta cerrar los ojos para deshacerlo todo y recomenzar, hago nacer cada vez la boca que deseo, la boca que mi mano elige y te dibuja en la cara, una boca elegida entre todas, con soberana libertad elegida por mí para dibujarla con mi mano en tu cara, y que por un azar que no busco comprender coincide exactamente con tu boca que sonríe por debajo de la que mi mano te dibuja.
Me miras, de cerca me miras, cada vez más de cerca y entonces jugamos al cíclope, nos miramos cada vez más de cerca y los ojos se agrandan, se acercan entre sí, se superponen y los cíclopes se miran, respirando confundidos, las bocas se encuentran y luchan tibiamente, mordiéndose con los labios, apoyando apenas la lengua en los dientes, jugando en sus recintos donde un aire pesado va y viene con un perfume viejo y un silencio. Entonces mis manos buscan hundirse en tu pelo, acariciar lentamente la profundidad de tu pelo mientras nos besamos como si tuviéramos la boca llena de flores o de peces, de movimientos vivos, de fragancia oscura. Y así nos mordemos el dolor es dulce, y nos ahogamos en un breve y terrible absorber simultáneo del aliento, esa instantánea muerte es bella. Y hay una sola saliva y un solo sabor a fruta madura, y yo te siento temblar contra mí como una luna en el agua.

(Cap. 7 - Rayuela... con retoques)