martes, 16 de marzo de 2010

Alguien en el mundo piensa en mi...

Ella quería que alguien la entendiera, que alguien la siguiera, ¡si!, por una vez, que no fuera ella la que anda atrás de un Otro... poluleando estaba ella, de par en par, al anhelo del encuentro.


Tuvo idas y vueltas, retornos, ausencias y todo se tornó un círculo vicioso. Optó por enojarse con el mundo, y cerró toda chance a cualquiera. Muy injusta puede pensarse que fue, pero ella intentaba proteger lo poco que le quedó sin quebrarse. 


En cierto momento, así como tomándola desprevenida, alguien surgió de la nada y le hizo replantearse todo. Dudó, negó, rechazó, pero con paciencia y trabajo de hormiga, la logró aflojar... y la confianza llegó nuevamente a ella.


Cuando ella, finalmente, creyó encontrar aquel que la siguiera a donde ella decidiera ir... pero claro, not always what you see it's what you get... otra vez la misma piedra, otra vez el mismo error... y ¿quién dice que de los errores se aprende?


Ella se cansó y corrió por la cornisa, el filo marcaba pero no cortaba del todo... pero ella pensaba en que debía despedirse primero... ¿qué pensaría sino?... no vaya a ser que quedara con cargo de consciencia (no, no, ¡eso sería sacrilegio!)


De golpe se frenó mientras su cuerpo se salía de sí y se vió a ella misma a punto de cometer una gran estupidez... Cuando volvió a la cordura reflexionó sobre lo sucedido, sobre lo que la llevó a ese instante, y simplemente reconoció - pero esta vez en voz alta para que el sonido fuera testigo - "simplemente quiero que alguien en el mundo piense en mi"














Alguien me dijo (en relación a lo ultimo que escribí) "es muy poco vos"...
Habría que volver a las raíces, a los cimientos... no creo... no siempre... así que a vos, si a vos extraño de pelo largo, chito! shhhhhhh

sábado, 13 de marzo de 2010

La quiero a morir



Él la miraba fijamente, se sumergía en sus ojos... ella se lo permitía, sentía que eso era conocerse, eso era intimidad, eso era "amor".

Los ojos son las ventanas del alma decía él mientras fijaba su atención en ella, en sus pensamientos, mientras jugaban a adivinar lo que el otro estaba pensando...

Muchos transeúntes dicen por ahí que "el amor mata"... ella lo amaba, si, lo hacía, o al menos eso creía ella.... él no tenía dudas. Nunca. En él todo era certezas, todo era blanco o negro, no pensaba en grises, no se lo permitía.

Un día él despertó y sintió frío... se estiró hacía el otro lado de la cama y tanteando comprobó que estaba solo... se levantó y con la mirada recorrió toda la habitación... en la cocina no estaba, tampoco en el living, llegó al baño y todo resto de cansancio y de sueño desapareció en ese instante.

Ahí estaba ella, inconsciente, en el medio del frío piso del baño, inmóvil, pálida... sin pestañear, él se acercó y comprobó lo que parecía evidente... ella estaba muerta, ya no era ella, era un cuerpo... estuvo horas mirando un punto fijo del baño, hasta que se levantó y llamó a la policía.

30minutos después 2 oficiales tocaban la puerta, él casi sin razonar la abre, con la mirada perdida les señala el baño... el más alto de los 2, se acerca y mientras le dice "lo siento mucho señor", le pregunta... "¿qué quiere hacer usted con los arreglos, ya lo tiene pensado?”... silencio... "¿Señor? ¿Qué quiere hacer?" repitió el oficial...

Él simplemente se quedó mirándola a ella, allí, fría, sola, ausente... y mientras las lágrimas comenzaban a brotar de sus ojos dijo... yo la quiero, la quiero a morir...

martes, 23 de febrero de 2010

Todo es tan inflamable

El sonido que anuncia que tenía un mensaje nuevo... 
Ella decide hacer una pausa de su lectura...
Ella se quedó mirando la pantalla y releyendo varias veces los párrafos.
Automáticamente esa vena del cuello, sí esa que cada tanto late y que parece que se va a desprender de la piel, comenzó a latir y latir...
Su primer impulso fue comenzar a tipear palabras y palabras que comenzaban a brotar desde la bronca, la impotencia y, las ganas de boxear a alguien.
Pero su cabeza pudo más que el instinto y lo impulsivo... marcó las teclas del celular y fue en búsqueda de su zen...
Respiró, se calmó y simplemente se cagó de risa.